Qué es y en qué se diferencia del IVA
El IGIC —Impuesto General Indirecto Canario— es el impuesto que grava el consumo en Canarias. Cumple una función parecida a la del IVA en el resto de España, pero es un impuesto distinto, con su propia normativa y sus propios tipos, y forma parte del Régimen Económico y Fiscal del archipiélago.
Para lo que aquí importa, la consecuencia práctica es sencilla: una web canaria que habla de IVA está diciendo algo que no le corresponde, y el visitante local lo detecta. Es un detalle pequeño con un efecto grande en la credibilidad, del mismo tipo que escribir un teléfono con prefijo equivocado.
Los tipos concretos y su aplicación a cada producto o servicio los fija la normativa vigente y los determina tu asesoría. Esta página no los recoge a propósito: un dato fiscal desactualizado en una web es peor que no tenerlo.
Dónde aparece en un proyecto web
En cómo se publica el precio. Frente a consumidor final el importe debe verse con impuestos incluidos. En venta entre empresas es habitual mostrarlo sin ellos, y entonces la indicación tiene que estar junto a la cifra, con el mismo tamaño con el que se lee el precio, no escondida.
En el carrito de una tienda. Aquí deja de ser un texto y pasa a ser lógica: el impuesto aplicable puede depender de dónde esté el comprador, y eso se decide en el paso de la dirección. Una tienda que enseña un precio en la ficha de producto y otro en el último paso del carrito pierde ventas, aunque los dos importes sean correctos.
En los anuncios. Si un anuncio promete «desde 49 €» y el precio final con impuestos es otro, el clic se paga igual y la venta no se produce. Esa incoherencia es una de las causas más frecuentes de tasa de conversión baja con CTR alto.
En las facturas y en el aviso legal, donde la mención tiene que corresponderse con la realidad de la empresa.
El error más común
Copiar la web de un proveedor peninsular —o una plantilla— y quedarse con sus textos de impuestos. Aparece en negocios canarios de todos los tamaños y suele sobrevivir años, porque nadie revisa la letra pequeña de una plantilla.
La segunda más común: poner la nota fiscal solo en una página de condiciones y no junto a los precios que se ven. Legalmente puede ser discutible; comercialmente es un problema, porque quien compara precios no llega hasta ahí.
Qué hacemos nosotros con esto
Cuando publicamos precios en un proyecto, la nota fiscal viaja pegada al importe y no en una nota al pie. En este mismo sitio hay dos fichas de servicio con importes cerrados, y su nota está sujeta a una comprobación automática en cada compilación: si el importe se mueve o la nota desaparece, el despliegue se detiene. No es celo excesivo — es que un precio publicado es un compromiso, y los compromisos se verifican solos o no se verifican.
Preguntas frecuentes sobre IGIC
¿Es lo mismo que el IVA?
¿Los precios de mi web deben incluirlo?
¿Qué pasa si vendo a la península desde Canarias?
¿Por qué aparece este término en un glosario de marketing?
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